ÁLAMO
el álamo es un árbol grande, frondoso y lleno de energía en todas sus etapas.
Las yemas de sus ramas, sobre todo las que contienen resina, son muy buenas para tratar algunas enfermedades, su paliación es activa en:
Catarros, pulmones, hemorroides, labios agrietados, sabañones, piel reseca agrietada, enfermedades de las vías urinarias, granos, vejigas, enfermedades crónicas del pecho de piel.
Se puede preparar un té con las yemas de álamo y se emplea tanto exteriormente como interiormente, se prepara una infusión, es decir colocar una pequeña cantidad (una cucharadita), en la taza y se le agrega agua hirviendo, se deja reposar, endulzar y tomar. Tibios o cataplasma o compresas sobre la zona afectada
Aquí la cantidad a usar: 20 gramos de yemas en un litro de agua, Para casos de hemorroides, se puede hacer un cocimiento, es decir se colocan 40 gramos de yemas de álamo en un litro de agua y se hace hervir por unos minutos. Luego se deja entibiar y se hacen baños de asiento o colocando fomentos en la zona afectada 3 o 4veces al día.
se puede hacer una incisión en el tronco para extraer el jugo del árbol y usarlo para tratar las enfermedades antes citadas, tomando una cucharadita del jugo 3 veces por día, puede mezclarse con un poco de jugo de naranjas para que resulte agradable al paladar, este jugo también puede usarse exterioramente para tratar enfermedades de la piel, hemorroides, granos rebeldes, etc.
Para hacer ungüentos se hace de la siguiente forma:
150 gramos de yemas de álamo, 500 gramos de manteca fresca (no salada) dejar al baño maría durante unas 6 horas, luego se filtra en caliente con un litro de tela y se guarda en sitio fresco, luego puede usarse colocando un poco del ungüento en una tela limpia y se aplica en la zona afectada.