APIO
Posee propiedades carminativas, excitante, diurético y expectorante. Anti flatulentas y depurativas de la sangre de las vías urinarias y del hígado.
Se recomienda a personas anémicas, convalecientes o débiles, tonifica y estimula el cerebro y el sistema nervioso, cura las enfermedades de los riñones y de la vejiga; se recomienda a los enfermos de melancolía y a las mujeres para normalizar las reglas.
Cura la fiebre infecciosa y también la epilepsia.
Combate el catarro pulmonar, el asma.
El caldo de apio cocido sirve para lavar y curar úlceras, especialmente de las piernas.
También se usa contra las fiebres, el reumatismo, la anemia, la nefritis y los riñones.
Combate la gota, la hidropesía, la ictericia y la debilidad general.
Es pesado para el hígado pero saludable para los que padecen enfermedades hepáticas.
APLICACIÓN MEDICINAL FLATULENCIA ESTOMACAL:
La semilla, en decocción durante 10 minutos a dosis 3 de 15 gramos por litro de agua, una vez por día. Alivia también los meteorismos estomacales.
CÁLCULOS DEL RIÑÓN Y DEL HÍGADO:
La raíz fresca en decocción unos 20 gramos por litro de agua. Doblando la dosis reduce los cálculos de la vejiga y actúa contra el reuma.
PRECAUCIONES: En dosis altas es abortivo.