En la actualidad, nuestros niños pueden estar expuestos a las drogas desde muy temprana edad. Nos referimos a las drogas que son ilegales, tanto como a las de uso legalizado (tabaco, alcohol y medicamentos autoadministrados).
El uso de drogas afecta tanto a mujeres como a varones y la edad de inicio es variable dentro de la adolescencia.
El consumo de drogas es un comportamiento que se puede prevenir. Sin embargo, los efectos prolongados de las drogas en el cerebro pueden llevar a la adicción, la cual es una enfermedad crónica y recurrente del cerebro. Para cualquier adicto a las drogas, la necesidad compulsiva de consumirlas puede ser irresistible. Puede afectar todos los aspectos de la vida de su hijo y de su familia.
El uso de drogas puede tener serias consecuencias para el futuro de un muchacho o un adulto, porque las drogas pueden alterar la manera en que funciona el cerebro. El abuso de drogas puede impedir que sus hijos se desempeñen bien en la escuela y puede dificultar su capacidad para encontrar y mantener empleo, aún después de haberse graduado. Las investigaciones científicas han demostrado que la comunicación con los hijos es una manera eficaz de prevenir que utilicen las drogas. Nunca es demasiado temprano o demasiado tarde para hablar sobre los riesgos asociados con el abuso de drogas.
Pueden existir muchas causas sobre los cambios que usted observe, pero en general, los muchachos que experimentan o usan drogas pueden mostrar alteraciones en:
El desempeño escolar: obteniendo malas calificaciones, faltando a clases, o desarrollando mal comportamiento.
El interés en actividades: perdiendo interés en sus pasatiempos habituales, deportes o actividades favoritas.
Las rutinas cotidianas: comiendo demasiado o dejando de comer; cambiando sus patrones habituales de sueño.
La selección de amigos: cambiando de amigos, o juntándose con gente que se sabe que utilizan drogas.
Su personalidad: cambios de humor, nerviosismo, conductas agresivas no esperadas.
Hablar con los chicos
Aún cuando no deseáramos que fuese así, nuestros hijos pueden tener acceso a drogas en muchos lugares. Aunque sea difícil, es muy importante que usted hable con sus hijos sobre las consecuencias del --uso de drogas y urge hacerlo si usted sospecha que están usándolas. Recuerde que nadie conoce a sus hijos mejor que usted. Es importante que comparta con sus hijos la información sobre los riesgos comprobados de las drogas a la salud.
Escuche a sus hijos. Hágales saber que le pueden hablar de todo y que usted está dispuesto a escucharles, aún cuando lo que tengan que decirle sea difícil escucharlo.
Hábleles claro y a menudo. Explíqueles por qué el consumo de las drogas no es saludable. No se olvide de mencionar que las drogas pueden afectar el desempeño en sus actividades favoritas como el baile, fútbol y otros deportes.
Informarse para poder hablarles. Existen recursos a los que puede tener acceso para mayor información o asistencia. Busque en la guía telefónica o pregunte en la escuela de sus hijos sobre los siguientes recursos:
-Consejeros escolares, maestros y enfermeras de la escuela.
-Hospitales o clínicas de salud.
-Una iglesia o parroquia en su comunidad.
-Agencias de asistencia comunitaria, grupos de padres, vecinos o agencias sociales.
-La estación de policía.
-Bibliotecas: un bibliotecario le puede ayudar a encontrar libros u otro tipo de asistencia.
Organizaciones para la prevención del uso de las drogas y el alcohol.