LEONBERG
El Perro de Leonberg es ciertamente de origen muy remoto y, como todos los perros de montaña, tiene probablemente un tronco común con ellos, que, según diversos autores, se remonta al Dogo del Tiebet, siendo conocido desde muy antiguo en los Alpes Réticos y en Suabia. Sin embargo, algunos autores alemanes precisan que este perro procede de un cruce de Terranova y San Bernardo con otras razas de perros de pastor no determinadas, y que el criador que efectuó su selcción habitó, hace unos ochenta años, en la pequeña población de Leonberg, de donde deriva el nombre del animal. Sea cual fuere su exacto origen, hemos de describirle como perro de talla muy grande, que debe alcanzar al menos 80 cm. en los machos y 70 en las hembras. Sin embargo, el nuevo standard de este can, establecido en 1949 por el Club Alemán, exige solamente 76 cm. para los machos. Algunos ejemplares llegar a pesar 100 kg., lo que no obsta para que sus proporciones resulten elegantes. Su abundante pelaje está compuesto de pelos lisos bastante largos (6 a 10 cm.), cuyo color puede variar del amarillo claro al obscuro, A los pelajes obscuros se les llama dorados, y alos bayos - con párpados, labios y borde de las orejas negros - se les denomina plateados. Estos colores suelen ser más obscuros en el lomo, y la máscara es frecuentemente negra. La abundante crin que luce el macho es generalmente más clara, así como también los flecos de las patas y el penacho de la cola.
La cabeza es bastante larga; el cráneo y la cara suelen ser iguales o con ligero predominio de la segunda sobre el primero. Cráneo ligeramente abombado, con la cresta occipital muy desarrollada y un amplio surco mediano, Mejillas secas, stop poco acusado y arcos superciliares bien modelados. El hocico tiene igual anchura en la base que en la nariz; visto de perfil es recto o ligeramente convexo, pero nunca aplastado o hundido. Los labios, poco colgantes, caen rectos a todo lo largo del hocico, con una comisura bastante pronunciada y recubriendo las mandíbulas. Éstas están bien adaptadas y armadas de dientes muy fuertes. Ojos medianamente grandes, un poco oblicuos y muy obscuros; los párpados no deben quedar nunca caídos.
Orejas de inserción alta, medianamente grandes, de igual longitud que anchra, peludas, redondeadas y con el borde anterior bien pegado a las mejillas. Cuello bastante largo, arqueado en su línea superior y sin papada. Cuerpo aparentemente largo, con el lomo horizontal, el riñón corto, el pecho ovalado y profundo, el esternón bien desarrollado, la grupa musculosa y el vientre un poco recogido. Cola de arranque bajo, fuerte, larga y muy guarnecida de pelos, que forman un hermoso penacho. En reposo, el perro la lleva baja, alzándose en arco cuando el perro está en acción, pero sin enrollarse ni caer sobre el lomo. Los miembros anteriores presentan una espalda oblicua y larga, con un ángulo escapulohumeral de 90°, antebrazo muy musculado, aplomos rectos y metacarpos bastante bajos y ligeramente inclinados. En los miembros posteriores, los muslos son cortos y fuertes, formando ángulo recto con las piernas, que a su vez son largas y con los corvejones no demasiado acodados. Los pies anteriores son ovalados y con los dedos apretados; los posteriores son más pequeños y tienen los dedos más separados. Al nacer se les extripan los espolones.
Debe evitarse en esta raza todo lo que recuerde infusión de sangre de San Bernardo, a saber: Cránero macizo, stop demasiado pronunciado, hocico corto y convexo, labios colgantes, párpados que dejen al descubierto la conjuntiva, cola caída sobre el lomo, estructura demaciado maciza, pelo rizado y pelaje con exceso de blanco. El Leonberg es un perro de guarda fiel, inteligente y de una fuerza y resistencia notables. Es poco sensible al frío y a la humedad, pero sí al calor. Puede ser utilizado como perro de tiro y de carga.
Fuente: enciclopedia canina, editorial noguer