BULL MASTIFF
Como claramente indica su nombre, el Bull Mastiff procede del cruce del Bulldog con el Mastiff o mastín inglés.
Actualmente ha suplantado casi por completo al Mastiff, que se halla en vías de desaparición. Sin embargo, su aspecto general y la mayor parte de sus características recuerdan enteramente a las del Mastiff, aunque en talla menor (67 a 70 cm. para los machos y de 64 a 67 para las hembras), menor potencia y dimensiones más reducidas (41 a 50 kg. en los machos y de 37 a 46 kg. en las hembras). Distínguenle, además, del Mastiff las siguientes características: la cabeza es más cuadrada, la circunferencia del cráneo es igual a la altura en la cruz, tiene un ligero prognatismo inferior y los ojos son medianamente grandes. Las orejas, pequeñas y delgadas, son intermedias entre las del Mastiff y las del Bulldog; son en forma de V o ligeramente vueltas hacia atrás, y tienen el punto de inserción muy alto. El cuello, muy recio, tiene una circunferencia casi igual a la del cráneo. La cola desciende al nivel del corvejón, y a veces más abajo, El pelaje conmprende todos los tonos leonados o atigrados; se tolera una mancha blanca en la parte anterior del pecho, recuerdo de su sangre bulldog.
Es un animal robusto, alegre, simpático, inteligente y nada tímido. Se le utiliza inteligente y nada tímido. Se le utiliza como guardián seguro, es fiel y amable con su amo y, sobre todo, con los niños.
Fuente: enciclopedia canina, editorial noguer