Los Parásitos Externos en el Perro
Estamos en verano, una época en la que garrapatas, pulgas y demás parásitos externos convierten el cuerpo del perro en un autentico banquete. Para protegerse del enemigo hay que conocerlo bien: destierre los tópicos inexactos y las medias verdades sobre el tema.
Solo hay dos clases de parásitos externos: pulgas y garrapatas. (No es cierto)
Cheyletiellas, ácaros del oido, piojillos...son sólo algunos de los parásitos que tambien pueden atacar al animal. Algunos de ellos como las cheyletiellas, son contagiosos para el hombre, y la forma de combatirlos pasa por la desparasitación periódica y el uso de repelentes.
Las garrapatas se pueden extraer con pinzas (No es cierto)
Es una barbaridad intentar eliminar las garrapatas a base de pinzas. Para desengancharlas de la piel, lo más práctico es empapar un algodón en éter, gasolina o aceite de oliva. Después se envolverá el parásito en el algodón manteniendo una ligera presión con objeto de asfixiarlo, tras unos minutos se procede a la extracción, tirando con suavidad pero con firmeza.
Es necesario hacerlo lo mas cerca posible de la piel, para evitar que la cabeza quedara enganchada en ésta en ésta. Lo adecuado es quemarla después en el mismo algodón en que se encuentra. Pero ¡cuidado!, ántes de prender fuego, lavarse las manos, puesto que probablemente hayan quedado restos de líquido inflamable.
Los collares antiparásitos son efectivos durante tres meses (No es cierto)
Aunque la inmensa mayoría de estos collares tienen una fecha de caducidad superior a los tres meses, pierden efectividad a partir de los dos primeros, sobre todo en la época estival.
Conviene saber que el agua también disminuye el efecto antiparasitario, de ahí que sea imprescindible sustituir el collar por uno nuevo una vez mojado.
Las pulgas se tratan directamente sobrel cuerpo del animal (No es cierto)
La utilización de sprays, polvos, collares......sobre el cuerpo del animal no elimina el problema. Las pulgas viven fuera del perro, y sólo acuden a él para saciar su apetito. Será necesario, por tanto, eliminarlas del entorno. Para ello, existe la posibilidad de fumigar la casa, una medida extrema que solo se debe considerar si nungún otro medio dá resultado.
Por lo general, se recomienda rociar la casa con los mismos productos que se utilicen sobre la piel del perro. Recientemente ha aparecido un nuevo producto en forma de pastillas que ataca los huevos, evitando que éstos lleguen a convertirse en pulgas adultas y rompiendo el ciclo biológico del parásito.
Las pulgas pueden apreciarse a simple vista (No es cierto)
Quizás sea posible detectar alguna en zonas poco pobladas de pelo, pero, por lo general, éstos pequeños parásitos de solo 2-5mm. de longitud lo tienen fácil de esconderse entre el manto del animal. Además, viven fuera del cuerpo , y solo acuden a él para saciar su apetito.
No obstante, sus heces sí son visibles, y constituyen la mejor prueba del delito: son puntitos negros que, al aplastarse, se convierten en manchas pardo-rojizas. Si esto sucede, no hay duda, el animal está infectado de pulgas.
Los cachorros deben llevar collares antiparasitarios (No es cierto)
Nunca si el perro es muy joven o pesa muy poco. No sería la primera vez que un cachorro de pocos meses se intoxica con un collar antiparasitario. Lo ideal será consultar con el veterinario y buscar alternativas como el uso de repelentes de mal olor, menos efectivos pero inócuos.
No utilizar dos antiparasitarios a un tiempo (Esto sí es cierto)
Los insecticidas son venenos, y deben considerarse como tales. Si se utilizan dos o mas a un tiempo, se corre el riesgo de intoxicar al animal.
Estas sustancias deben aplicarse tal y como se indica en el envase, teniendo en cuenta que cualquier exceso podría dañar la salud del perro.