DEFINICIÓN DEL PROBLEMA
Tal vez seas una persona indecisa y te des cuenta de que constantemente necesitas decantarte por una cosa u otra. Cuanto más claro tengas tu objetivo de vida ¿hacia dónde vas? y metas parciales ¿qué quieres hacer y conseguir? más fácil será decidir.
La decisión te pide un esfuerzo (mayor o menor según lo que quieras obtener) para lograr tus metas a corto, medio o largo plazo.
La decisión siempre es entre dos o más alternativas. Escribe en una hoja las alternativas A, B, C... y debajo de cada una sus aspectos positivos y negativos. Sí, si te decides por A o B o... tendrás que aceptar cosas que te gustan y cosas que no te gustan por igual, son inseparables.
Cuando decides, algo ganas y algo no obtienes o pierdes (las otras alternativas); no puedes tener todo.
Y con cada decisión esperas un beneficio, pero también asumes el riesgo de no conseguir lo deseado. Nunca hay una garantía total, no controlamos todos los factores.
Es importante desarrollar la capacidad de ser resistente a la frustración, esto es, aceptar que no puedes tener todo cuando quieres, como quieres y sin esfuerzo. Te ahorrarás muchos dolores de cabeza.
Es importante también que en esa hoja de decisiones apuntes consecuencias positivas, negativas y riesgos. Prepárate para asumir la responsabilidad sobre los resultados aunque no sean agradables.
Autoevalúa los resultados y el proceso de decisión. Si te equivocas reflexiona con lápiz y papel. ¿Quizás elegiste lo más fácil y no lo mejor? ¿Pusiste el esfuerzo necesario?
Aplica estas orientaciones a tu momento actual. ¿Estás estudiando? Quiere decir que al tomar esa decisión has necesitado plantearte beneficios a largo plazo. También has tenido que renunciar a algunas cosas que te gustan más pero que no te ayudan a conseguir metas: levantarte tarde, ver la tele todo lo que te apetece, holgazanear...
Es cierto, estudiar requiere un esfuerzo importante, y volver a decidir renunciar a lo fácil para obtener lo mejor.
Estudiar es un medio para conseguir algunas cosas: ¿cuales son?
Escribe en una hoja tus metas presentes y futuras: prepararte profesionalmente, la satisfacción de sentirte capaz, lograr lo que te propones, obtener independencia económica, elegir lo que te gusta en el futuro, desarrollarte personalmente... y no la pierdas de vista. Te ayudará a no olvidar tu objetivo en los momentos más duros.
No decidir es tomar la decisión de que tu vida la dirijan los demás.
Decide, atrévete a equivocarte y aprende de ello. Rectificar es de sabios.
Fuente: http://www.usuarios.com/~ib305128/doment69n.htm