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Los niños de la calle
En la mayoría de las grandes ciudades, existen niños que llevan una vida muy difícil. Procedentes de las zonas rurales, atraídos por la gran ciudad, con la expectativa de encontrar una vida mejor, no tienen para sobrevivir otra posibilidad que luchar, sin hogar y sin nadie que se ocupe de ellos. Los niños de la calle están expuestos a la violencia, a las enfermedades y a la explotación.
Pueden ser blanco de las fuerzas del orden o de bandas de malhechores.
Los que logran sobrevivir se vuelven muy hábiles y muchos pueden quizás llegar a cometer delitos graves para conservar la vida. En numerosas ciudades, existen ONG que disponen de programas especiales para ayudar a los niños de la calle y podrían asistir a los periodistas interesados en abordar este problema.
A este respecto, la investigación podría abarcar:
1.Entrevistas exhaustivas con los menores.
2.Buscar las consecuencias probables en lo que se refiere a la violencia,
3.la agresión y la explotación sexuales, las enfermedades, los delitos y las penas en las que se incurre.
4.Enumerar las dificultades que les hacen padecer las autoridades y
los que abusan de ellos.
5.Indicar dónde encontrar asistencia y apoyo.
6.Informar sobre los problemas a la policía y a las autoridades competentes.
7.Entrevistar a los agentes policiales y a las personas competentes en materia de políticas públicas.
Los medios de comunicación podrían también seguir a los menores que han logrado salir de este engranaje y tener en cuenta su punto de vista sobre la manera de ayudar a otros menores en la misma situación a hacer lo mismo. Podrían poner de relieve algunas causas subyacentes y volver a tratar el tema al cabo de cierto tiempo con la finalidad de comprobar si la situación ha mejorado.
Este enfoque continuo tendrá mayor peso si incluye las palabras y los puntos de vista de los menores en lugar de limitarse a la opinión de las personas que los consideran como un problema. No obstante, es raro que los medios de comunicación se pregunten en primer lugar por qué los niños se han quedado sin hogar. Si parece tratarse de la mejor solución para el niño, ¿no cabría preguntarse cómo vivía en su comunidad rural?
Asimismo, como en el caso del trabajo infantil, lo que un periodista puede intentar saber es si el niño ya carecía de vivienda en su comunidad de origen, aun cuando todavía no llevaba la etiqueta de "niño de la calle". Establecer vínculos entre los niños de diferentes partes del mundo puede contribuir a generalizar el problema y ayudar a todo público local a entenderlo mejor.
Fuente : http://www.contraelabusosexualdelainfancia.com/06seis.htm
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